Go with your love to the fields.
Lie down in the shade. Rest your head
in her lap. Swear allegiance
to what is nighest your thoughts.
As soon as the generals and the politicos
can predict the motions of your mind,
lose it. Leave it as a sign
to mark the false trail, the way
you didn’t go. Be like the fox
who makes more tracks than necessary,
some in the wrong direction.
Practice resurrection *
Tengo una costumbre que no es una rutina. No es una rutina porque no es una tarea mecanizada, no es algo a lo que le tengo asignado un horario, una cantidad de tiempo específico por día, por semana o por mes. En parte, porque no hay deadline, porque nadie me lo reclama, y porque no saco nada de ello. Pienso en todo esto cada vez que siento que hace mucho que no armo una playlist y la mando con el newsletter. No es una rutina, pero es algo que sucede, a su tiempo, porque quiero. Tengo la costumbre de buscar música, cada tanto encuentro canciones nuevas y las llevo conmigo a donde voy, las escucho mientras camino, mientras cocino, mientras juego. Y cuando esas canciones se convierten en un pequeño conjunto, en un grupito de canciones nuevas que hace un tiempo suenan mucho y suenan juntas, las subo a pixie y saco una letter. Conozco medios (webs, radios, podcasts) que arman listas semanales y/o mensuales con los nuevos lanzamientos, playlists de entre 10 y 100 temas. Ya no las reviso porque, las veces que lo hice, las abandoné decepcionado: nunca me gusta ninguna. Supongo que son útiles si uno quiere escuchar todo lo que sale todo el tiempo con algún recorte específico, pero no recuerdo haberme topado con algún hallazgo nunca en esas listas. Y eso a veces es un recordatorio de que, si forzara la costumbre, si la convirtiese obligadamente en una rutina, si pusiese un deadline como hicimos cuando se nos ocurrió lo del “Canal Semanal”, habría canciones metidas a la fuerza, temas que encontré pero no estuve escuchando, música que no me convence del todo.
La selección que sale con este envío incluye un par de temas de un álbum que suena entero en mis auriculares y parlantes desde hace ya unos meses (reemplazó a Skate Story vol I de Blood Cultures); otra canción que encontré hace 5 días y que se me pegó tanto que la dejé a ella solita, en repeat, durante trayectos enteros; un youth anthem londinense del 2024 (el estribillo le da el título al newsletter); un tema de un álbum de rock n roll bien dirty, callejero y de garage de una banda de New Orleans; un pseudo psy-trance; una canción publicada la semana pasada por una artista sueca relocalizada en Brighton; un track electro ambient de un productor musical canadiense y el único tema que me gustó del más reciente álbum de una banda de Bristol (UK) que alguien describió en Bandcamp con el siguiente párrafo:

-El álbum es Love & Tears, de Gener8ion, un proyecto del productor francés Surkin y el realizador greco francés Romain Gavras (hijo del director de cine Costa-Gavras) que está teñido de la costumbre de la escena francesa de llamar a otros artistas para hacer cosas en conjunto. Cada tema tiene la colaboración de un artista invitado y cada canción tiene/tendrá su video dirigido por Gavras con un actor invitado. Me enteré de la existencia del álbum cuando me topé con el video del tema Storm en el que actúa (y canta) el sueco Yung Lean. Me entusiasmó tanto ver una pieza audiovisual de 7 minutos y medio que es elaborada y compleja pero de confección artesanal (sin IA), con buena ideas, buena música y buenas actuaciones, que se lo empecé a reenviar a personas para que lo vieran. Al día de hoy tiene 17 millones de visualizaciones en YT y escuché que lo nominaron a esos premios que uno se sorprende de saber que todavía siguen existiendo. Pero no encontré, entre mis conocidos, a nadie que haya saltado del video al álbum, que está cargado de esa misma energía rebelde, melancólica, fresca y poderosa y está bueno de principio a fin.
-El youth anthem se llama Peace Song y es un single que sacó en el 2024 la banda de ¿electrorock? ¿tecnopunk? londinense Fat Dog que en octubre de este año publicará su segundo álbum llamado Cancel Me (I’m Tired).
-La artista sueca es Nina Winder-Lind, una de las integrantes de la banda de Brighton The New Eve (incluimos un par de sus canciones en anteriores selecciones) que acaba de lanzar un álbum por su cuenta llamado Wild Love. El tema que integra esta selección carga con la misma potencia que los temas de su banda y suena con ecos de la Velvet Underground & Nico.
-La canción que no puedo escuchar una sola vez sin darle repeat es My Little Dove, del álbum Distant Lands (Junio de 2026), el más reciente de Zzzahara (Los Angeles). Aunque remite a sonidos familiares, la estructura circular de la melodía sin alternar estrofa y estribillo y sin puente alguno hace que se me quede pegada en la mente por horas.
-Por último: el pseudo psytrance es un tema del álbum Potpourri que editó en Junio la productora, DJ y profesora de la NYU Debit (Delia Beatriz); el productor musical canadiense es Ryan Hemsworth y la banda de New Orleans es Twisted Teens.
* el fragmento es de un poema de 1973 del autor americano Wendel Berry que leí a partir de una cita que incluyó L.M. Sacasas en su último artículo de The Convival Society, un newsletter en el que reflexiona sobre tecnología a partir de su afinidad con Ivan Illich.



